La importancia del estilo de vida materno en la obesidad de los hijos

los hábitos saludables en la madre evitan obesidad y sobrepeso a los hijosUn estudio de la Universidad de Harvard (Estados Unidos) señala que el estilo de vida de la madre tiene una influencia directa en el riesgo de sobrepeso u obesidad de sus hijos. Los menores, de entre nueve y 14 años, cuyas progenitoras mantienen hábitos saludables, pueden llegar a reducir entre un 31% y un 75% el riesgo de desarrollar obesidad.

La investigación se basa en otra precedente de la American Heart Association, que concluyeron que con cinco hábitos saludables se podía alargar la vida del individuo hasta diez años. Los científicos de Harvard aplicaron esos hábitos a la obesidad infantil: alimentación saludable, actividad física, mantener un peso saludable, no fumar y no abusar del alcohol.

Manteniendo buenos hábitos se reduce el riesgo en un 82%

Si las mujeres embarazadas cumplían los cinco hábitos, el riesgo de obesidad se reducía hasta en un 75% de los futuros hijos. Pero si dichos hábitos se mantenían, tanto por parte de la madre como del hijo, este riesgo disminuía hasta un 82%.

Durante los cinco años de seguimiento, hasta 1.282 niños, un 5,3% del total, desarrollaron obesidad. Entre los factores relacionados, estaban el tabaquismo y la falta de actividad física de sus madres, incluyendo la misma obesidad materna. Los hijos de mujeres con un índice de masa corporal saludable reducían su riesgo de obesidad hasta en un 56% en comparación con hijos de madres con un peso fuera de rango. Por su parte, los hijos de las madres no fumadoras lo reducían hasta un 31% respecto a los hijos de madres fumadoras.

Los patrones dietéticos no tuvieron una asociación demasiado significativa

los hábitos saludables en la madre evitan obesidad y sobrepeso a los hijosSe comprobó que los menores cuyas madres tenían un consumo de alcohol bajo o moderado tenían un menor riesgo de obesidad, aunque muy pocas mujeres fueron diagnosticadas como grandes bebedoras, por lo que no se pudo certificar esta relación. Sin embargo, los patrones dietéticos de las madres no tuvieron una asociación demasiado significativa. Los autores sugieren que esto se debería al hecho de que las dietas de los niños se ven influenciadas por múltiples factores, incluyendo el comedor escolar o incluso la disponibilidad de alimentos en su vecindario.

En el estudio participaron 24.289 menores estadounidenses de entre 9 y 14 años que no padecían obesidad, nacidos de las 16.945 madres participantes. Todos ellos pertenecían al programa conocido como Estudio Nacional de Enfermeras II.

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