La ventana de oportunidad

Artículo publicado en VIA Empresa y reproducido con el permiso de su autor.

confianza en las redes sociales por Genís RocaGenís Roca es empresario, arqueólogo y presidente de la Fundació puntCat.

A veces, sin que venga a cuento ni lo esperes, tienes la posibilidad de influir. No tiene nada que ver con si lo mereces o no, si has trabajado mucho o si tienes más o menos criterio. Sencillamente sucede. Y no hablo de influir en tu casa, que seguramente lo puedes hacer cada día, sino de influir en tu comunidad. Es la ventana de oportunidad de influir en la sociedad, en tu barrio o en tu empresa, y se abre o se cierra sin demasiada lógica.

La ventana de la oportunidad se abre sin forzarla

Hay gente que sin quererlo ni buscarlo, y quizás sin merecerlo, ve cómo se le abre la ventana de oportunidad para influir. Está haciendo sus cosas y de repente se le acerca alguien que está de visita justo por allí, que quizá es el alcalde o alguien capaz de tomar una decisión, y le pide su opinión sobre algo o le pregunta qué haría ante una situación, y si en ese momento contesta algo razonable quizá esa opinión acaba siendo determinante. Por el contrario, hay gente que se cree muy preparada, que se lo trabaja mucho y que su opinión debería ser valiosa, pero por lo que sea la ventana de oportunidad no está abierta y nadie le hace caso o directamente nadie le pide su opinión.

La ventana de oportunidad se puede abrir y cerrar sin demasiada lógica. Puede pasar con independencia del nivel de estudios o de la inteligencia, del nivel de esfuerzo o dedicación, o de haber hecho mejor o peor las cosas cuando has tenido el privilegio de tener la ventana abierta. Sencillamente, se abre o se cierra. Es cierto que hay gente que ocupa un cargo o tiene una responsabilidad que comporta un nivel más o menos alto de ventana abierta, pero también es cierto que hay gente que tiene la ventana abierta o cerrada sin demasiada correlación con cargos o títulos.

Lo importante es saber aprovechar el momento y no darla por hecho

selección de profesionales y personalSi lo miráis así, ahora veréis gente a vuestro alrededor que tiene la ventana abierta, y otras que la tienen cerrada. Hay gente con la ventana abierta que hace todo lo posible para ayudar y aprovechar la oportunidad, pero también hay gente que no es consciente de tenerla abierta o no se lo acaba de creer y, por tanto, no actúa. También hay gente que aún no ha entendido que tiene la ventana cerrada y sigue insistiendo en decir la suya, incapaz de ver que nadie hace demasiado caso de lo que dice.

Hay gente que tiene la ventana abierta desde hace tiempo, tanto tiempo que le parece normal y ha olvidado que la ventana se puede cerrar. Piensa que lo merece y que tiene todo el derecho a influir. También hay gente que parece sorprendida por tener la ventana abierta y actúa sin acabar de creérselo, casi pidiendo perdón. Como también hay gente sorprendida que la ventana se le haya cerrado, y que incluso lo encuentra injusto. Pensad en todo el elenco de personas que han sido ministros o consejeros y que ahora nadie recuerda ni escucha. Las ventanas se abren y se cierran.

En los años 80, Andy Warhol dijo que en el futuro todo el mundo podría ser famoso al menos durante quince minutos. Con la misma lógica, podemos afirmar que en algún momento a todo el mundo se le abrirá la ventana para influir en el espacio público. Estate atento, y cuando suceda aprovecha para ayudar, y sobre todo no olvides que la ventana igual que se abre se cierra, y hay que estar atento tanto para una cosa como para la otra.

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