La crisis del COVID-19 y la letra V

Josep Salvatella es CEO y socio de RocasalvatellaJosep Salvatella es CEO y socio de Rocasalvatella

Nos adentramos en la tercera semana de confinamiento sobrecogidos por las terribles cifras de fallecidos y contagiados e impactados por la situación de nuestro sistema sanitario. También agradecidos a todos los conciudadanos que ponen en riesgo su vida estando al pie del cañón, dando todo lo que tienen y un poco más en una muestra de generosidad y altísima profesionalidad que haríamos bien en convertir en gran lección de aprendizaje y en gratitud para cuando nos necesiten. Es de bien nacido ser agradecido y seguro que en el futuro habrá oportunidades para devolverles todo lo que están haciendo por nosotros. ¡Acordémonos!

Esta tercera semana empieza con mayores restricciones a la actividad industrial y empresarial en aras a un mayor control de la pandemia. Parece razonable pensar que esta quincena, coincidente con el periodo de Semana Santa, será el periodo de máximas restricciones y que todavía tendremos entre 2 o 3 periodos adicionales restrictivos en los que las prohibiciones se irán levantando progresivamente. Hacia mediados de mayo podemos empezar a vislumbrar un inicio pleno de actividades a 2 o 3 semanas vista, es decir, junio podría ser el mes del retorno a la normalidad, a una nueva normalidad.

Huelga decir que el impacto económico del Covid-19 está a la altura de los grandes incidentes de la historia de la economía y que de las decisiones que tomemos, tanto a nivel micro como macro, dependerá si convertimos este desastre vírico en una gran recesión de consecuencias devastadoras para el tejido empresarial, económico y social.

Ajustando estructuras al shock de demanda

En los últimos 10 días las empresas estamos ajustando nuestras estructuras al shock de demanda que estamos sufriendo intentando salvaguardar la imprescindible continuidad de los proyectos empresariales. Esta es hoy nuestra primera obligación, prepararnos para el impacto y minimizar daños.

liderazgo para salir de la crisis del coronavirusJunto a esta obligación primaria, como empresarios nos corresponde mantener viva la llama de la rápida recuperación, siendo ejemplo de cooperación para la superación de la situación, como responsables de la protección de nuestros equipos y como líderes de la protección y recuperación de nuestras empresas. En este sentido, los equipos directivos deben poner de forma urgente sobre la mesa de decisiones, las actuaciones de cortísimo plazo que puedan ser ejecutadas en cuanto se recupere la actividad. Mientras mantenemos una parte de nuestro esfuerzo en la tesorería y la correcta ejecución de nuestros planes de contingencia (sobrevivir), debemos empezar a concentrar talento y energía en nuestros planes de negocio (recuperar).

Considerando el impacto económico del Covid-19 (intenso, medio y bajo) en los diferentes sectores, podríamos tener una primera idea de cómo equilibrar correctamente los esfuerzos de supervivencia y recuperación:

• Impacto alto: las compañías aéreas, el sector turístico, la restauración, las actividades de ocio, los espectáculos o el mundo del deporte están en el ojo del “huracán” Covid-19. También el sector de la automoción y los servicios de movilidad conforman este grupo que tiene un enorme peso en la economía de nuestro país. Los esfuerzos dedicados a la supervivencia serán titánicos y cada plan de acción que capture ingresos ya descartados o facilite eficiencias no previstas valdrá su peso en oro y dará oportunidades competitivas extra. Un liderazgo capaz, deberá luchar para que sus equipos no queden atenazados por el miedo ante una situación extremadamente difícil.

• Impacto bajo: la industria farmacéutica, la alimentación, el sector agropecuario, las empresas industriales (no automoción), las utilities, las telcos e incluso la industria aseguradora y financiera estarían en la zona de baja influencia del “huracán” Covid-19. Definido un plan de contención razonable, las empresas de estos sectores deberían liderar agresivos (aunque austeros) planes de recuperación y actuación para ganar capacidad competitiva e incluso capturar oportunidades de nuevo negocio. Un liderazgo capaz, deberá abandonar posiciones extremadamente conservadoras para lanzar planes de aceleración y asumir con valentía la exploración de nuevos territorios de oportunidad.

• Impacto medio: el resto de sectores, incluyendo retail, construcción, energía, infraestructuras o servicios empresariales, se moverán en la zona media del impacto del “huracán” Covid-19 y sus planes de supervivencia y recuperación deberían equilibrase según la criticidad del impacto. Un liderazgo capaz debería combinar posiciones de cautela con planes de aceleración del negocio.

Con independencia de la intensidad del impacto, un factor común y transversal formará parte de la recuperación de cualquier sector, la apuesta decidida por planes de (hiper)aceleración digital. La nueva realidad post Covid-19 estará llena de múltiples comportamientos digitales que se habrán consolidado en estas largas semanas de confinamiento.

Ayudemos a superar la pandemia de forma responsable y seamos protagonistas de la recuperación en V. ¡Adelante!

Artículo publicado en el blog de Rocasalvatella y reproducido con permiso expreso de su autor.

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