Hacia unos Juegos “burbuja”

Juan Manuel Surroca, periodista experto en Juegos OlímpicosJuan Manuel Surroca, periodista experto en deportes y en olimpismo.
Los artículos de esta sección son reproducciones de su blog, que puede consultarse en el sitio
http://elmarcadordejmsurroca.blogspot.com.es/

Hemos comenzado 2021 inmersos en los efectos de la temida tercera ola de la pandemia del coronavirus que ya se ha cobrado ya más de 1.800.000 vidas y ha generado una crisis social y económica cuyas dimensiones jamás hubiéramos podido imaginar. Un comienzo de año tan complicado como el final de 2020 que dejamos atrás, pero con la esperanzadora perspectiva que supone la llegada de las vacunas que, junto al esfuerzo colectivo, tiene que ser la mejor arma para revertir esta situación en los próximos meses.

Unos Juegos diferentes

Juegos OlímpicosEn lo deportivo, será un año muy intenso con el horizonte puesto en la cita más esperada y deseada: los Juegos Olímpicos de Tokio que, en marzo de 2020, fueron aplazados. Estamos a casi 200 días de su inicio el 23 julio (1). Esta vez a pesar de las circunstancias, todo apunta a que se podrán celebrar, aunque sujetos a algunas limitaciones. Eso sí, descartada la opción de unos Juegos a menor escala, deberemos mentalizarnos que serán unos Juegos diferentes que, si bien mantendrán su irrenunciable universalidad, estarán sujetos a un riguroso plan de prevención y control sanitario que les convertirá en unos Juegos burbuja.

Durante 2020, el CIO y el TOGOC han mantenido hasta seis reuniones de coordinación para determinar el protocolo de medidas preventivas contra el Covid-19 que se aplicará en los Juegos y que se especifica en tres grandes bloques: deportistas y oficiales; miembros del comité organizador, servicios, voluntarios y patrocinadores y público en general. El deseo y la recomendación del CIO es que, cuantos más atletas se vacunen, más garantías; pero no será una condición exigida.

Una vez culminada su respectiva competición, la estancia de los deportistas estará limitada a un margen de 48 horas

Juegos OlímpicosDe acuerdo a las medidas establecidas en el citado protocolo, los atletas participantes deberán llegar a la Villa Olímpica con una antelación máxima de cinco días antes de entrar en competición y lo deberán hacer con una PCR negativa realizada en las 72 horas previas a la que se unirá un segundo test a su llegada. Este plan de prevención estipula que los atletas participantes serán sometidos a test de control cada cuatro o seis días, lo que no excluye otros, antes o después de competir pese a que en anteriores test hayan resultado negativos. Además, una vez culminada su respectiva competición, la estancia de los deportistas estará limitada a un margen de 48 horas para emprender el viaje de regreso a sus países de origen.

La Villa Olímpica será como una gran burbuja aislada y la interacción social entre los deportistas de diferentes procedencias, culturas y creencias, una de las grandes esencias del espíritu olímpico, se verá notablemente afectada. Además, aquellos que se ubiquen en las llamadas villas satélite, situadas en Izu, Enoshima y Sapporo, solo regresarán a la Villa Olímpica en caso de reagrupamiento para el viaje de regreso o para participar en la ceremonia de clausura.

Una pegatina termosensible

Juegos Olímpicos de Tokio 2020Uno de los aspectos que queda por definir es qué sucederá con los espectadores. A pesar de que se han vendido 4,5 millones de entradas para presenciar las competiciones, aún no está decidido qué criterio se utilizará, aunque lo más probable es que haya público, pero con razonables limitaciones. Entre las diferentes pruebas realizadas en competiciones test se experimentó con una pegatina termosensible que se aplica en la muñeca y que adquiere color rojo en caso que el espectador acuse fiebre. A aquellos espectadores que viajen desde el extranjero se les requerirá exclusivamente una PCR negativa antes de llegar a Japón y otra al entrar al país, y deberán incorporar a sus móviles una aplicación que permitirá una monitorización permanente.

Se calcula que, debido a su aplazamiento, el sobrecoste de los Juegos se acerca a los 2.700 millones de euros, de los cuales unos 800 millones corresponderían a las inversiones necesarias para aplicar el plan de prevención del Covid-19, que conlleva la instalación de centros médicos, la contratación de personal sanitario, test a competidores olímpicos y desinfección de las sedes donde se llevarán a cabo las competiciones.

(1)  La ceremonia inaugural está previsto que comience a las 20.00 horas de Tokio, nueve horas más que en España, donde serán las 11 de la mañana.

 

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